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Solo el 4,5% de copropiedades tienen seguros contra sismos.
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El temblor de 5,6 grados en la
escala de Richter que estremeció este viernes a Colombia volvió a evidenciar
la necesidad de que las propiedades se aseguren ante las catástrofes debido al
escaso cubrimiento en la materia. Según la Federación de Aseguradores
Colombianos, Fasecolda, en Colombia solo 4,5% de las copropiedades cuentan con una póliza para
responder ante una catástrofe de este tipo.
Ello no se justifica si se tiene en cuenta que la Ley 675 de 2001, obliga a los copropietarios a asegurar sus bienes comunes, al menos contra los riesgos de incendio y terremoto, de manera que se garantice la reconstrucción de éstos. Por suerte, el temblor de este viernes no causó mayores daños, pero de haber pasado, en el caso de las propiedades, pocos habrían tenido la oportunidad de recuperar algo de lo invertido en sus viviendas, dado el bajo aseguramiento. Los colombianos están expuestos a quedar en una situación financiera precaria si un evento de esta naturaleza impacta al país, por lo que, teniendo en cuenta que durante marzo se realizan las asambleas de copropietarios, Fasecolda está invitando a que se aborde este tema con la seriedad que se requiere.
Pero no solo se trata de
pérdidas, no acatar lo establecido en la Ley 675 de 2001, puede acarrearles
demandas a los administradores de las copropiedades. Carlos Varela, director
de la Cámara Técnica de Incendio y Terremoto de Fasecolda, explica que "si como
copropietario contrato a un administrador y él no asegura, o asegura mal la
copropiedad, éste podría ser demandado por los perjuicios causados por su
actitud negligente y podría verse obligado a responder por esas pérdidas con
su patrimonio".
En el caso específico de una ciudad con 200.000 copropiedades, sólo 9.000 de ellas cuentan con el seguro de bienes comunes.
"Las personas confunden los
bienes comunes con las zonas comunes. Pocos entienden que, por ejemplo, las
columnas, las vigas, los entrepiso s, las fachadas y los techos, son bienes
comunes que deben contar con un seguro que garantice, al menos, su
reconstrucción", añadió Varela.
Para los expertos, el bajo nivel
de aseguramiento de las copropiedades antes estos eventos demuestran la baja
cultura aseguradora que hay en el país, donde la venta de pólizas se
concentra en automóviles y seguros obligatorios como el SOAT. Sin embargo,
los analistas consideran que en la medida en que las personas conozcan la ley
y vean sus beneficios, irá aumentando la venta de estos seguros.
Otro factor que puede aumentar
la demanda por estos seguros son las malas experiencias que han dejado las
catástrofes en los últimos años y que han asolado varias ciudades del mundo.
Al respecto, Fasecolda señala
que Colombia es un país con riesgo sísmico. "Colombia es un país
particular en este tema, debido a que confluyen en el territorio nacional
tres placas tectónicas: La Placa Nazca, la Placa de Cocos y la Placa
Suramericana. Esta situación hace que el país presente una amenaza sísmica de
consideración en sus principales ciudades, especialmente, aquellas
localizadas en el centro y occidente de la nación".
En el mercado se pueden encontrar diferentes productos que, por lo general, tienen incorporada la cobertura de terremoto. Los conocidos son el seguro del hogar, el seguro voluntario de autos y los seguros para Pyme.
Es importante destacar el seguro
de hogar que protege la vivienda y todos sus contenidos, contra casi
cualquier eventualidad, incluyendo terremoto. Fasecolda recomienda a aquellas
personas que ya pagaron su crédito hipotecario a adquirir este seguro, que
protege el bien más preciado de los colombianos: su vivienda. Los interesados
en adquirir un seguro contra este tipo de catástrofes pueden acudir a las
compañías de seguros autorizadas por la Superintendencia Financiera de
Colombia.
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